201707.28
0

Ahorrar impuestos al incluir la farmacia en la herencia

Uno de los aspectos más problemáticos en el mundo farmacéutico es el de las herencias. No es nada sencillo sobrevivir cuando su propietario original fallece y lega esta junto con el resto de patrimonio, ya que la ley exige que sea un farmacéutico quien reciba el legado. Si no es así, los herederos tienen que ponerla a la venta en un plazo determinado.

Además, se hace más que necesario ahorrar impuestos al incluir la farmacia en la herencia, ya que salvo haber tomado medidas con anterioridad, el Impuesto de Sucesiones puede tener un gravamen adicional si las cuotas se superan.

El problema de heredar una farmacia

Al incluir la farmacia en el testamento normalmente se deja en manos de un heredero farmacéutico. Este se hará cargo de continuar con la labor de su predecesor. El problema es que, salvo excepciones, el valor de una farmacia supera con mucho el de los demás bienes, lo cual ya genera la necesidad de nivelar estas cantidades, pagando al resto de herederos a veces durante años y con mucho esfuerzo.

Este y el anterior caso, que afecta a la fiscalización de los bienes, hace que en muchas ocasiones se deba pedir un préstamo o vender algún bien para pagar los impuestos o la parte que corresponde a cada heredero.

Esto lleva a hablar del Impuesto de Sucesiones, en especial cuando se trata de un bien como una farmacia, como el más injusto que existe en la actualidad. Quien murió pagó una buena cantidad de impuestos para abrir y mantener a flote el negocio. Y ahora son los herederos quienes se encuentran con que tienen que volver a pagar.

La donación en vida, una posible solución

Existe una medida que permite reducir los costes y asegurarse de que la farmacia continúe formando parte del legado familiar. Cuando existe un heredero farmacéutico, se puede donar la farmacia mientras el titular esté vivo, a medida que llega el momento de jubilarse o se plantee retirarse del negocio.

Esto permite a los herederos el ahorro en impuestos, ya que solo basta con hacer constar que la farmacia no forma parte de los bienes legados en herencia para que una vez muerto el anterior propietario, no se considere un exceso en la herencia para el farmacéutico. En caso contrario, será necesario la compensación y el pago de impuestos.

Si se decide que la farmacia forme parte de la herencia posterior, cada heredero tendrá que pagar su parte en el impuesto, sea que reciba una parte de esta como herencia efectiva o no.

Posibilidad de que no pague impuestos

La donación previa tiene varias ventajas. Una de ellas es que el donante puede beneficiarse de una reducción de impuestos según condiciones. Otra es que puede llegar a un acuerdo para percibir cierta cantidad mientras esté vivo. Además, pasados cuatro años de la donación esta no se tendrá en cuenta en el cálculo de Impuesto de sucesiones.

Evidentemente esto difiere de los impuestos que paga quien vende una farmacia, sea que la haya recibido como herencia o no.