201703.21
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Constituir una farmacia como una comunidad de bienes

A la hora de emprender un negocio, la constitución de una Comunidad de Bienes es una buena forma de hacerlo. De modo que quien está pensando en adquirir una farmacia, puede plantearse este formato para hacerlo. Veamos algunos de los beneficios que tiene empezar con una farmacia de este modo.

Ventajas de constituir una farmacia como Comunidad de Bienes

Al compartir el peso del negocio, los beneficios de la compra venta de farmacias y su puesta en funcionamiento pasan por una reducción de los esfuerzos que se tienen que realizar. Para empezar, la inversión es menor que si se abre la farmacia con un único titular. Si hay un segundo propietario, se puede conseguir de forma más rápida el capital necesario para emprender, facilitando también el acceso a financiación por parte de un banco, que normalmente exige un 20 % del capital como fondos propios. Cuanto mayor sea el número de socios, más fácil será que la farmacia se ponga en marcha.

También se comparten las responsabilidades. Una razón más que interesante para comprar una farmacia en copropiedad. Además, los costes por contratación de personal también suelen ser menores, ya que alguno de los socios se puede encargar de la oficina mientras el resto están atendiendo otras tareas.

A menudo, la Comunidad de Bienes es el paso natural de una farmacia, ya que se hereda por parte de los hijos de un farmacéutico. Estos pueden formar esta sociedad para adquirir en el futuro la totalidad de la farmacia, o para facilitar que el farmacéutico más mayor, que tiene una mejor puntuación, acceda a concursos de nuevas aperturas en condiciones ventajosas.

Por tanto, los motivos para constituir una farmacia como una Comunidad de Bienes son varios y ofrecen bastantes beneficios. Aunque suele pasar que, a medida que el tiempo transcurre, alguno de los propietarios prefiere emprender en solitario, para lo que se necesita disolver la Comunidad.

¿Se puede disolver una Comunidad de Bienes? ¿Cómo?

Según el artículo 400 del Código Civil, una Comunidad de Bienes se puede disolver en cualquier momento. Basta con que uno de los copropietarios quiera separarse. Para ello, se le puede comprar su parte o, en caso de que no sea posible por alguna razón, habrá que ver cómo vender una farmacia y repartir el precio de venta según corresponda a cada socio conforme a su participación.

En el caso de que los socios estén de acuerdo en disolver la Comunidad de Bienes que afecta a la farmacia, se puede hacer de forma amistosa y por la vía rápida. Si alguno no lo está, será necesario someterse a un proceso de arbitraje o intentar llegar a un acuerdo de algún modo.

En el caso de que varios socios quieran hacerse con el total de la farmacia, se puede proceder a una subasta privada para ver quién lo logra.

Finalmente, y como última opción, si no se logra ningún acuerdo para la disolución, habrá que recurrir a los tribunales.

Una vez disuelta la Comunidad, la farmacia se puede vender a un tercero. Aunque lo habitual suele ser la transmisión a un copropietario. En cualquier caso, se tendrán que liquidar los impuestos correspondientes si hay incremento en el patrimonio.