201702.01
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Gastos que puedes deducir en la oficina de farmacia

Tal y como ocurre año tras año, el mes de mayo llega el momento de hacer la Declaración de la Renta. Particulares y autónomos tenemos que empezar a echar cuentas, y por supuesto las oficinas de farmacia no son una excepción. Echemos un vistazo a los gastos que se pueden deducir en el último trimestre para cerrar el ejercicio y acabar el año del modo más beneficioso para este negocio.

Cálculo del rendimiento de una farmacia

Lo primero que hay que hacer es calcular el beneficio generado por la farmacia. Para ello existen diversos métodos: la estimación directa normal y la estimación directa simplificada, la cual no requiere tener un registro de contabilidad.

Después, hay que analizar los gastos que se pueden deducir. Básicamente, los gastos deducibles deben ser necesarios y vinculados a la actividad de la farmacia y poder justificarse mediante factura y apunte en el libro de contabilidad, si lo hubiera.

Desglose de gastos deducibles

Este es un pequeño desglose de los gastos que como oficina de farmacia se pueden deducir en la declaración:

– Gastos de tipo general (reposición de existencias, nóminas y seguros sociales, suministro de agua y energía, hipotecas o préstamos y otros gastos varios).

– Patrimonio de la farmacia. Todo aquello que se utilice únicamente para trabajar en el negocio, como equipos informáticos, almacenes, vehículos, etc. En caso de que se usen de forma particular y empresarial, lo mejor es consultar el porcentaje que se puede deducir y en qué casos.

¿Qué puede incluirse como gastos varios?

En Afinpa nos preguntan a menudo qué puede entrar en el apartado de gastos varios, ya que el término es muy ambiguo. Lo cierto es que hay una serie de gastos que, dependiendo de cada caso, pueden ser o no deducibles. Estos son algunos de ellos:

– Si el banco obliga a contratar un seguro de amortización de crédito, puede deducirse como gasto de la oficina de farmacia. En caso de que sea voluntario, no es deducible.

– Los desplazamientos pueden ser deducidos siempre y cuando tengan relación con la actividad y se necesiten para el negocio. Siempre hay que guardar facturas de todo para presentarlas y justificar los gastos.

– El coche solo puede aparecer como un gasto cuando se hace un renting y solo se utiliza para el trabajo. Con esto es importante ser cauteloso, ya que la administración es bastante reticente a incluirlo, por la dificultad de demostrar que solo se usa para la actividad.

– Los regalos de empresa solo pueden estar en la lista cuando se pueda demostrar que son para hacer promoción y buscar un aumento en las ventas.

– Pérdidas por caducidad, robo u otros supuestos.

Algunos gastos, como recargos por parte de Hacienda o sanciones administrativas, no se pueden deducir fiscalmente.

Estos son solo algunos de los gastos varios que se pueden deducir en la declaración de la oficina de farmacia. Lo mejor es dejar en manos de profesionales la presentación de estos documentos para que los resultados sean los más beneficiosos para el negocio.