201805.23
0

Qué hacer si tienes una inspección de sanidad en tu farmacia

En el mundo de los negocios hay una serie de términos que generan miedo e inquietud tan solo al escucharlos. Uno de los más temidos sin duda es inspección. No importa de qué tipo sea. Cuando se notifica que habrá una inspección, sentir inseguridad es inevitable.

En este post queremos hablar de qué hacer si tienes una inspección de sanidad en tu farmacia. Sobre todo para evitar que se nos sancione por ciertas cosas que suelen ser habituales.

¿Qué ha motivado que elijan tu farmacia?

Existen distintas razones por las que puedes recibir la visita de un inspector de sanidad, al igual que ocurre con las inspecciones de hacienda en la farmacia. Lo normal es que se deba a un aspecto específico que se quiere vigilar, como el control de determinados medicamentos que solo se prescriben con receta, como los antidepresivos o los barbitúricos. Otra opción es que haya una denuncia previa por parte de otro profesional, lo cual puede ser posible aunque no demasiado frecuente.

El caso es que las inspecciones no se hacen al azar. No veremos nunca a un inspector paseando por una ciudad y entrando en una farmacia por la que ha pasado de casualidad. Las visitas se programan, aunque las normas indican que un inspector puede entrar sin  necesidad de autorización previa. Una vez dentro se identificarán como tales, en cuyo caso habrá que estar preparados para la inspección, ya que tratar de retrasarla o negarse a ella conlleva sanciones.

Elementos que se inspeccionan siempre

Aunque la inspección suele tener como objetivo un asunto en concreto, existe un protocolo especifico que se sigue siempre. Algunos elementos son los siguientes:

Debe haber un cartel con el horario siempre visible desde fuera. Tanto si la farmacia está abierta como si está cerrada.

Todo el personal tiene que estar identificado con su nombre y categoría.

En la farmacia debe existir un ejemplar de determinados libros, como la Real Farmacopea Española en su versión más reciente. Según la comunidad autónoma a la que esté adscrita la farmacia se pueden exigir otros títulos. También debe haber una copia del formulario nacional de medicamentos.

Todos los fármacos que estén caducados deben estar en una zona separada del resto e indicar claramente que es ahí donde se encuentran. Incluso si no hay nada caducado, el espacio y la señalización tienen que existir.

Si no estás de acuerdo con la sanción, presenta alegaciones

A menudo quien decide el tipo de sanción es el propio inspector. Se dan casos en los que el criterio de este no parece ajustarse a la realidad, como sanciones graves que en otros casos parecidos se han calificado leves y por tanto las multas son menores.

Siempre que haya una inspección y existan sanciones, recomendamos presentar alegaciones al acabar esta. Se deberán tener en cuenta para determinar la gravedad de la sanción.

Si consideras que la sanción es excesiva, lo mejor es presentar un recurso a través de los canales que hay a tu alcance. De hecho, algunas de estas multas se pueden llegar a desestimar.