201611.17
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Nuevas farmacias por el incremento de la población en 2500 habitantes

Los cálculos del INE respecto a la cantidad de habitantes que habrá en España para 2020 indican que se perderá cerca de un millón de personas. Esta pérdida será casi general y tan solo País Vasco, Ceuta y Melilla parece que no se verán afectadas por esta situación. Este descenso demográfico, junto con los resultados de un estudio conjunto entre las federaciones de farmacéuticos española y canaria, indican que es importante que se establezcan límites más elevados de cara a permitir nuevas aperturas de farmacias. El ratio recomendable es de una farmacia por cada 2500 habitantes, así como trabajar para que la despoblación no suponga el cierre de estas o el aumento de subvenciones para mantenerlas abiertas.

Limitar las nuevas aperturas

A pesar de que en 2015 se brio una media de una farmacia diaria, algunas zonas están experimentando un descenso significativo, lo cual obliga a los habitantes de lugares con poca densidad de población a desplazarse a localidades distantes o depender de botiquines que atienden las farmacias, recurrir a la compra a distancia, algo que no es posible en medicamentos con receta, o que las comunidades autónomas destinen partidas presupuestarias a subvencionar farmacias, algo que afecta al servicio porque se mantienen con unas existencias muy limitadas y no permiten una calidad en la asistencia como la que tienen otras zonas. En lugar de ello, la Federación Empresarial de Farmacéuticos de España recomienda tener en cuenta los nuevos parámetros y modificar las normas antes de aceptar nuevas aperturas de farmacias, potenciando el apoyo de las que ya están abiertas.

Potenciar el traspaso de farmacias

Estas medidas condicionarían la llegada de nuevas farmacias, aunque también podría beneficiar a las farmacias en venta, ya que si se eleva la cantidad de habitantes a los que puede atender una farmacia, quienes quieran invertir en ellas tendrán que mirar primero aquí para abrir su negocio. Así se podría seguir atendiendo igual a todos los habitantes, incluso a los de zonas cuyo ratio de población desciende.

Morosidad y DH

Por otro lado, además de la conveniencia de comprar farmacias en lugar de abrir otras nuevas para afrontar el descenso de población, el Observatorio del Medicamento ha valorado de forma positiva la normativa para luchar contra la morosidad que sufrían muchas farmacias por parte de la administración, además del descenso de medicamentos de diagnóstico hospitalario dispensado en los propios hospitales, una tendencia que estaba en aumento respecto a fármacos con precios de más de 143 €. Que se haya vuelto a la farmacia para adquirirlos ha supuesto un crecimiento en el número de recetas dispensadas en las oficinas de farmacia, así como un beneficio para la población, que no tiene que perder el tiempo en desplazamientos ni esperas para recibir su tratamiento.

Adaptarse a las nuevas condiciones para sobrevivir es lo que se necesita por parte de todos los agentes envueltos en prestar un servicio de calidad, que atienda las necesidades de la población y sea realmente viable. La medida de los 2500 habitantes por farmacia quiere ir por ese camino.